Participar de una competencia en rollers

Me enteré de la competencia Spring Roller 2014 una semana y media antes, y no dudé en inscribirme. Desde el año pasado que estaba esperando un evento de estas características, ya que no me animé a participar el año pasado porque recién retomaba la actividad. Tampoco soy un entrenador habitué, y menos en  invierno, lo mio es más un hobbie de salir ha hacer alguna actividad al aire libre y disfrutar con quien se quiera prender a vivir un día de finde distinto.

Puede sonar tonto, pero es bueno disfrutar de la experiencia completa. y desde el momento que me anote, me lo propuse. Sabía que no iba a competir, sino a disfrutar de todo. Desde la entrega del kit, la elección de la remera, el preguntar, observar y aprender cómo usar el chip, número de corredor e instrucciones, dinámica de participación y toda la parafernalia que envolvía a los corredores y la competencia en sí.

Con el número 4101 largué, y a la primer vuelta, que son 3.2K ya estaba exahusto. La alegría de mi dos amigas que me alentaban cada vez que completaba una vuelta me invadió el corazón de sentimientos lindos. La primera y la tercer vuelta fueron las que me resultaron más extenuantes. En la última ya me dedique a disfrutar del camino para no pensar en nada más.

El todo, además de haber terminado fundido cuando llegué, fue una experiencia muy positiva, que te deja con una satisfacción enorme de haber participado, corrido, haber llegado sin raspones y muchas cosas más. Siempre lo veo desde el punto de vista de la creatividad, y hacer este tipo de actividades a los cuales no estoy acostumbrado me hacen sentir una adrenalina de emociones increíbles que te inspira a niveles irrisorios. Sin lugar a dudas, voy a seguir buscando eventos en cuales participar porque me gustó y lo disfruté.

Fue un día que, sin dudas, me gustaría volver a vivir.

 

La pasión In The Jungle

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Vivir una final del mundial de fútbol, es un hecho muy significativo cómo argentino noventoso. Nacido en 1989, esta es la primer final que presencio que tengo conciencia. No soy fan del fútbol, solo lo veo cada cuatro años y solo veo los partidos de Argentina, pero el magnetismo que envuelve toda la parafernalia de la pasión de los ciudadanos me atrae y mucho.

Soy un agradecido de la vida, de haber podido vivir en Buenos Aires y presenciar el fervor de la gente festejando el segundo puesto, el llegar a la final, la garra de los jugadores que hasta último momento dieron todo. Contentos de haberle dado revancha a una Alemania que venia de golear a Brasil y que no pudo con Argentina como esperaban.

Saber que a una determinada hora el país se paralisaria para que un programa televisivo tuviera 44 puntos de raiting. Cual película donde se sabe que algo pasará, las puertas se cerraron y todos vivimos momentos de tensión esperando un gol que definiera el partido.

Antes de los disturbios en el obelisco, el clima de ese día fue único, y el fervor de la gente alentando es un recuerdo que nunca voy a olvidar. Vivirlo en el obelisco, en calle Corrientes, ver ese mar de gente llegando por todas las calles usando celeste y blanco, cantando, saltando, es lo que me hace estar agradecido de haber estado en este suelo, en ese momento que no se si volvere a presenciar.

Pequeños ciclos rechazados

Es importante aveces ponerse a pensar porque rechazamos algo, si realmente lo queremos hacer. Comenzar desmenuzando ese problema y descubrir lo que nos molesta, es el primer paso para poder encararlo y no dejar que agarre polvo. De lo contrario, lo descartamos y seguimos sin hacerlo.

Tendemos a estar en un nuestra zona de confort, cuyo ciclo tiene otros más pequeños en su interior. Por lo tanto, no solo una decisión grande nos hace quedar en nuestro confort de lo conocido y vivido, si no también, todas las pequeñas decisiones que tomamos a diario.

Desde que comencé este blog me planteer escribir por lo menos un post a la semana, después lo desplace a un post mensual. Ni siquiera llegué a ese objetivo en casi un año que esta on-line habiendo tenido un viaje que me gustaría publicar. Pensando en varias ideas que tenia en mente para escribir y con un objetivo mayor, que es escribir sobre lo que me gusta, y a lo que me quiero dedicar, me puse a pensar porque no escribía, qué me lo impedía, qué me causaba ese rechazo. No fue fácil hallar la respuesta, más si, fue fácil la solución. Las neuronas encontraron el camino para que pudiera solucionar eso que me molestaba y retomar la escritura, que es algo que me gusta.

Por lo tanto, lo segundo que podemos hacer es encontrar una respuesta. El por que de la molestia. Y luego la solución.

Por ejemplo, si te molesta desenfundar la guitarra cada vez que vas a practicar y eso ya genera un rechazo por el cual estas dejando de practicar, puedes dejarla fuera de la funda por siempre y tenerlo lo más a mano posible.

Aveces me suceden estas cosas y me gusta contarlas, no se si lo explico claro, o si a otros les ocurre, pero me molesta verme involucrado en este tipo de situaciones dónde me doy cuenta que podría haber accionado antes para continuar algo.

Espero aumentar desde ahora en adelante mi periodicidad en escribir por acá.

Helevetica film

Vi un documental que me pareció interesante compartir, sobre la famoso letra Helvetica. Con entrevistas a los diseñadores protegonistas que estuvieron en el momento de creación de la misma, y el avance de época que se expresa en contra. Interesante observar, el porque del nombre, y el cambio de paradigma que luego regresa. Algo para destacar es que también se muestra el movimiento en contra y no se quedan en un fanatismo cerrado.

Esta es la página oficinal del documental: Helvetica Film. Si se busca, puede verse en Vimeo o Youtube.

 

#PichuTrip

Con mi amiga Marce, decidimos irnos de vacaciones a Perú y conocer; Lima, Cusco, Macchu Pichu y Máncora. Luego de meses de planificación, el día esperado llegó y con ello mi decisión de comprar la cámara. Siendo un newby cómo fotógrafo estas fueron las fotos seleccionadas para compartir que reflejan los momentos más importantes.

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Mecanizados

Te das cuenta cuan mecanizados vivimos, cuando pensás en función de otras variables que pasan a tu alrededor y no en función de tu propia decisión. No por no tener una, si no por vivir de manera inconsciente. Varias veces me he dado cuenta y me sorprende la capacidad para seguir la corriente, es como si nos mimetizaramos y seguimos avanzando por inercia.

Hoy cuando volvia en colectivo, observe una situación bastante común pero me parecio particular para analizar, debido a lo que yo hubiera hecho: El semáforo en verde, gente esperando para cruzar, una chica le pregunta a un chico algo (una dirección tal ves). El chico le señala y le comienza a indiar. El semáforo se pone en rojo, y todos los transeúntes que se encontraban esperando comienzan a avanzar por la senda peatonal cruzando la calle hacia el otro extremo. El chico, le sigue señalando a la chica como llegar. Por un instante el chico no se mimetizó con la otra gente que lo rodeaba, y siguió explicando pacientemente a la chica mientras señalaba e indicaba con la mano.

Me puse a pensar cuantas veces alguien nos pregunta alguna calle, dirección o lugar, y sin parar, mientras seguimos caminando o solo frenando dos segundos indicamos a las apuradas.

Varías veces por quedarme a observar algún edificio o el atardecer en algún lugar, he perdido semáforos y me he dado cuenta cuantas veces nos apuramos incluso para cruzar. ¿Hacía donde iremos tan rápido? Algo que me parece bastante interesante, es que el episodio del semáforo, puede ser aplicado a varios contextos, cómo cuando esperamos el colectivo, o cuando estamos con el celular en la calle.

Alimentar los sueños

Muchas veces he tuiteado la frase de que los sueños deben ser alimentados, y hoy me encontré alimentando un sueño y tuve ganas de tuitearla nuevamente, pero lo que menos quiero es parecer que me olvido lo que escribo en Twitter, por lo que decidí escribir a que me refiero cuando escribo eso.

Todos tenemos sueños, o esas ganas incontrolables de que algún objetivo se realice. Desde mi punto de vista, cuanto más objetivizado el sueño es, más concreto o definido lo tengamos, y visualicemos una imagen mental clara sobre ello, más posibilidades hay de que se haga realidad. Dentro de estos objetivos, tenemos algunos que son a largo plazo, como querer tener un departamento propio, y otros que son más inmediatos, como esperar algún mes determinado para comprar un electrodoméstico.

Alimentar el sueño es ayudarnos con determinados factores a visualizar eso que queremos. Seguimos con el ejemplo del departamento, alimentar el sueño sería ponerme a mirar fotos de como me gustaría, ponerme a buscar en alguna lista de ventas cuales me gustan, si camino por una mueblería mirar como me gustaría amueblarlo.

¿Porqué alimentar el sueño es tan importante? Generalmente en los objetivos a largo plazo, con el día a día, los problemas mensuales y los pensamientos de acciones a corto plazo, obstruyen la visualización de ese objetivo que es alcanzable pero que nos lleva un poco más de tiempo conseguir y por consiguiente nos es recordado asiduamente. Por eso, para no olvidar, debemos reforzar y recordarle al corazón con amor, eso que queremos.

Tengamos presente también que cuando visualizamos algo que deseamos, el corazón nos late no solo más fuerte, si no que trae el recuerdo de todo lo visualizado, lo que hace exponencial ese deseo. Creo que es tema para otro post, pero el desear las cosas con amor, es fundamental para que la alimentación del sueño sea éxitosa.

Ponete a pensar ahora todas las posibilidades de alimentar un sueño que podes encontrar en el día o en la semana y vas a ver que son infinitas. ¿Hay algo más lindo que pensar durante el día en esas cosas que nos hacen acelerar el ritmo cardíaco?

La aventura de golpear la puerta

En el libro Padre Rico, Padre Pobre de Robert Kiyosaki describe como consejo algo muy curioso, y es que de la ganancia al primero que debes pagar, es a vos mismo, aunque te quedes sin dinero para pagar otras cosas, estimulando de este modo al pensamiento creativo para buscar una solución que te permita pagar. Es curioso que tengamos que llegar a extremos de deuda para ponernos a pensar, para buscar módos nuevos que nos permitan tener ingresos, en las mismas 24hs que tienen todos los días.

Trato de sacar aprendizaje de todo, y hoy caminando recordé cuando en 2009 cursando, y sin trabajo, con todo el hambre de alguien que quiere hacer lo que le gusta, salí a ofrecer a inmobiliarias un sistema de gestión de propiedades para su sitio web, de forma que tenerlo actulizado fuera fácil, autónomo, y ahorrarían dinero de mantenimiento, además de hacerlo dinámico. Año en el que realmente muchos sitios de inmobiliarias aún no eran dinámicos, a pesar de haber pasado 8 años de la burbuja .com. Época en la que tenía 19 años, con una inseguridad elevada, y poseedor de cierta timidez que fui superando una vez golpeé la segunda puerta.

Mi gran error fue comenzar programando. Sentía que no podía ir con las manos vacías, y si me pedían ver ¿cómo era?, ¿qué hacía?, ¿si no entendía?, había que educar, pensaba. No recuerdo con exactitud las cifras, pero algunas ya tenian un sistema similar, otras no podían invertir y otras temian el cambio. De todas obtuve un no, mi estima de vendedor por el piso. El tiempo dedicado a programar solo me sirvió de aprendizaje para reforzar conocimientos en ello, creo que la práctica es todo, no me sirvió para nada más.

Hoy pensando en módos de obtener otro ingreso, recordé esto que hice, y admiro la valentía que tuve. Fue solo el pensamiento de una aventura, que para mi fue grande, lo suficiente como para poder decir que no me quede sentado.