Los 6 miedos fundamentales que debemos combatir según Napoleon Hill

El miedo es una de las limitantes más fuertes a la hora de proceder con nuestros objetivos y avanzar a alcanzar lo que estamos buscando. Se encuentra en nuestra naturaleza como seres humanos que sintamos miedo como un acto reflejo de protección de la especie desde la era paleolítica, por lo tanto no tenemos que tratarlo como un tabú que tenemos que tapar, si no, como algo que debemos observar para poder superarlo. Napoleon Hill, en su investigación, los describe para tengamos éxito en nuestra empresa, por eso quería compartirlos con ustedes, para que los tengamos en cuenta.

En pos de buscar un constante avance en aquello que queremos lograr, les comenté sobre la importancia de tacklear el miedo, detectarlo, darnos cuenta que existe y poder superarlo de forma acorde y también les compartí sobre los límites y las 5 formas de detectarlos para poder derribarlos.

En este caso, les traigo los 6 miedos fundamentales que Napoleon Hill comparte en su libro “Piense y enriquezca” para que nos examinemos con detenimiento y entendamos que si poseemos alguno de ellos nos puede estar bloqueando para avanzar en nuestras acciones y por lo tanto no vamos a poder lograr nuestro objetivo como tanto deseamos.

Los 6 miedos fundamentales

Existen 6 miedos fundamentales que todo ser humano en algún momento padece, incluso la combinación de ellos. La mayoría tiene la suerte de no sufrir de todos ellos. Enumerados en orden según su frecuencia de su aparición:

  • Miedo a la pobreza (centro de preocupación de la mayoría de las personas)
  • Miedo a la crítica
  • Miedo a la enfermedad
  • Miedo de perder el amor
  • Miedo de envejecimiento
  • Miedo a la muerte

Todos los otros miedos que tu puedas imaginar, son menos importantes y pueden ser agrupados en alguno de esos seis.

Los miedos, no son más que estados de ánimo. El estado de ánimo de una persona esta sujeto a ser controlado y direccionado.

Napoleon Hill

Me gusta el concepto que plantea Napoleon, sobre el control que tenemos de nosotros mismos y muchas veces lo adjudicamos a un factor externo. Adhiero a este pensamiento, sobre todo cuando les compartía sobre la actitud y cómo podemos influir en ella. También podemos controlar el miedo, y conocer los que existen nos puede ayudar a identificar y tomar conciencia, entender lo que nos esta pasando, y tomarlo como un aprendizaje a superar. La naturaleza dotó al ser humano con el control absoluto sobre sólo una cosa: el pensamiento, y como todo lo que creamos tiene su inicio en el pensamiento mismo de una idea, nos conduce al principio por el cual es posible dominar el miedo.

Destaco esto, porque se puede confundir con el hecho de ocultarlo el miedo o no trabajarlo, pero la única solución para superarlo es comenzar a mirarlo de frente y buscar posibles soluciones concretas con ejercicios. Dicho esto, creo que conociendo cuales son y evaluarnos contra ellos puede hacer una diferencia increíble.

Miedo a la pobreza

El miedo a la pobreza paraliza la facultad de razon, destruye la imaginacion, mata la autosificiencia, mina el entuciasmo, desalienta la iniciativa, conduce el proposito hacia la incertidumbre, incentiva la procastinacion, elimina el entusiasmo y torna imposble el autocontrol. Este miedo saca el brillo de la persona, destuyendo la posibilidad de pensamiento concreto y desviando la concretizacion de esfuerzo. Todo esto a pesar de la verdad evidente de que vivimos en un mundo donde hay super abundancia de todo lo que el corazón podría desear y que nada nos separa de nuestro deseo a no ser la falta de proposito preciso y los planos que de el deriven.

Miedo a la crítica

El miedo a la critica paraliza a la persona de hacer lo que quiere hacer, porque constantemente estará pensando en lo que diran las otras personas. Este miedo asume muchas formas, en su mayoría será mesquina y trivial. Mesquina, porque estamos tan acostumbrados a pensar que la opinión de los otros sobre nuestras accciones importan debido al sufrimiento de mucho juzgamiento, sobre todo desde épocas antiguas donde la reputación era importante. Trivial, porque todos opinarán y siempre lo harán, de una manera u otra. El fin aquí, es que uno sea feliz haciendo lo que le gusta y lo que lo hace brillar, mientras se tenga la conciencia tranquila de no hacer el mal a otro, que la crítica no constructiva nos resbale.

Miedo a la enfermedad

Este miedo puede ser atribuido al ser hereditario tanto fisico cuanto social. En cuanto a su origen, se encuentra estechamente conectado con las causas del miedo al envejecimiento y a la muerte, porque lleva al pensamiento hacia el terreno de lo descomocido, sobre todo porque hemos crecido escuchando historias terribles.

De modo general, tenemos miedo a la enfermedad debido a las imagenes terribles que fueran plantadas en nuestra mente, de lo que puede acontecer si la muerte nos alcanza. En el libro Napoleon comenta sobre un estudio donde revela que el 75% de las personas que buscan un médico para malestares generales, no cuentan con una enfermad, si no, que sufren de hipocondria (una enfermedad imaginaría).

Es importante entender que la mente humana e tan poderosa e influente, es capaz de crear y/o destruir. Todo comienza por el pensamiento.

Recuerden que siempre es bueno recitar mantras de salud, de protección, que pueden ayudarnos a estar más tranquilos en nuestro día a día. Agradecer la salud que poseemos en este instante, ya es lo más grandioso que podriamos hacer para que nuestro sistema inmune se vea reforzado.

Miedo de perder el amor

Tanto hombres como mujeres, tienen una base biológica y comportamental para temer la perdida del amor o de la compañía de una pareja. Los celos y otras formas de neurosis nacen del miedo ereditario de los seres humanos a la pérdida de la seguridad representada por la perdida del amor y de la compañía de otra persona. Este miedo, es el más doloroso de los seis miedos fundamentales, es el que provoca más caos en el cuerpo y en la mente que cualquier otro, y puede llevar a problemas mentales graves.

Escribí un post sobre la importancia de amar, sin importar cuanto uno se arriesga, porque cuando se analiza la balanza entre perdida y ganancia, siempre estaremos en saldo positivo, por mayor que sea el sufrimiento de perdida. El hecho de haber amado, experimentar ese sentimiento, es lo máximo que podemos sentir, bendecido quien lo haga.

Miedo de envejecimiento

Este miedo proviene de dos fuentes: primero de la idea de que el envejeciiento puede traer consigo la pobreza y el segundo es el más comun, son los pensamientos oriundos de ensenamiento falsos y crueles del pasado, quye fueron combinados con el temor al infierno astutamente creados para esclavizar a las personas por medio del miedo. Otra gran posibilidad de este miedo, es la posibilidad de enfermedades que uno puede pensa tener a una mayor edad.

Miedo a la muerte

Para algunas personas, este miedo es el más curel de todos, la razón es obvia, el miedo impuesto por la religión si uno no se encuentra fuera de pecado, es grande. Para las personas que no estan dentro de una religión, este miedo se comprende de otra manera. También se puede sentir cuando pensamos en la inseguridad y en todo lo que puede pasar, que nos haga perder la vida, muchas personas dejan de disrutrar de viajes, de salir de casa, hasta incluso de visitar lugares por esto.

Desde mi punto de vista, creo que una ayuda para perder este miedo, es la comprensión del ciclo del alma, donde no hay principio ni fin, es una constante evolución en cada ciclo de vida. Aceptar la muerte como una transición hacia otra vida, donde tendremos otros aprendizajes.

Napoleon describe que el mayor remedios de todos para el miedo a la muerte es un deseo ardiente de éxito, sustentado por un servicio útil prestado a los otros. Lo que podría describirse como propósito, osea, que teniendo un propósito claro por el cual luchar, nos darian las ganas de vivir sin pensar en los miedos.

Conclusión

Por medio la indesición, los miedos fundamentales se traducen en un estado de preocupación y ansiedad. Podes librarte del miedo a la muerte tomando la desición de aceptarlo como un acontecimiento inevitable. Elimine el miedo a la pobreza tomando la desición de tener la riqueza que consigas acumular sin preocupación. Inmobilice el miedo de la critica tomando la desición de no preocuparse con lo que otros digan, ni piensan, ni hacen. Elimine el miedo de la vejez, tomando la desición de ser una bendición que trae consigo sabiduría, auto-control y una comprensión mayor de la vida. Reconcilarse con el miedo de la salud, tomando la desición de olvidar los sintomas y controle el miedo de la perdida del amor, tomando la desición de vivir sin amor (de pareja) si fuera así preciso.

Vos podes controlar tu mente, tienes el poder de alimentarla con cualquier impulso de pensamiento que vos elijas. Junto con ese privilegio, viene también la responsabilidad de usarlo de modo constructivo.

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