Me gusta la idea de tener días asignados que no voy a cambiar por nada del unvierso ( a menos que haya una urgencia ) que son para mi disfrute, para incrementar mi creatividad y para mantener mi mente tranquila para el resto de las actividades.

1 – Día de hacer lo aburrido
El momento de hacer todo eso que nos aburre, pero necesita ser realizado para que todo siga funcionando. Como pagar los impuestos, limpiar los muebles, limpiar la ropa, limpiar lo digital que nos obstaculiza en el día a día. Son actividades aburridas, pero necesitan ser hechas para vivir en armonía mientras.
2 – Día de desconexión
Dejar el teléfono de lado o apagar las notificaciones para aquellos que pueden tener ansiedad o tienen que esperar alguna llamada. No entrar en las redes sociales, ni estar mirando que están haciendo las otras personas. Desconectarse de toda la tecnología que se pueda por 24hs. Incluso te va a dar nuevas ideas y te vas a dar cuenta lo dependiente que estamos en estos días.
3 – Día de ser un turista
Ya había hablado de lo mucho que me gusta ser turista a veces. Si todo un día no es posible, puede ser un momento, o unas horas, o una salida. Cuando fue la ultima vez que exploraste tu ciudad como si no fuera el lugar donde vives. Me gusta mucho pensar en: que pensaría si mi amiga que vive en tal lugar viniera por primera vez a San Rafael, que pensaría de esto, como se lo explicaría, seria algo “común”? Esta es la oportunidad para visitar algún restaurante que no conozco, o algún camino que nunca visité o sacar fotos como si fuera in turista. Mirar lo que me rodea con ojos frescos.
4 – Día de reconexión
Me pasa muy seguido que los días vuelan y cuando quiero acordar hace bastante que no veo a algún amigo puntual que me agrada mucho y me llena mucho de energía. Por eso es importante tener asignado un día, que en mi caso es semanal para tomar un café con amigos/as o simplemente para llamar por teléfono y ponernos al día a la distancia. Tengo mucho amigos que no viven en San Rafael, y la video llamada acorta las distancias de una forma fenomenal.
5 – Día de mini aventura
No se necesita un pasaje de avión para tener una aventura. Hacer algo pequeño, pero que se sienta igual de excitante es posible. Aprovechar para ir a la montaña, a visitar un museo, a caminar por algún lugar que no conozcas, salir a andar en bici pueden ser algunas opciones para tener una mini aventura durante un fin de semana o después del horario de trabajo. Estas escapadas incrementan tu creatividad al cambiar el lado del cerebro que esta siendo usado y al relajar el de la lógica.
Conclusión
Estos días organizados te permitirán mantener una mente enfocada y libre para otras actividades, sabiendo que tendras este tiempo asignado. Mi recomendación para cuando se establece una actividad no negociable, es compartirlas con amigos, y familiares para que no insistan en quebrar tu regla y puedas cumplirla, de esta forma estas incrementando las posibilidades de realizarla. Espero que estas ideas te ayuden y puedan disfrutar de la paz mental de tener días organizados.