Libro: The Book of Joy

La felicidad se trata de disfrutar el momento presente que estas viviendo. Ser consciente de ese instante. Ese lugar donde no existe preocupación por el futuro, ni arrepentimientos por el pasado. Todo esta cubierto. Estas respirando, tu corazón esta latiendo. Sentís tu cuerpo trabajar de forma perfecta.

Muchas veces me encuentro frente a la pregunta de ¿cómo ser consiente?. ¿Qué significa esto? Lo resolví de la siguiente manera y trato de ponerlo en práctica seguido, enfocándome en la respiración y agradeciendo el tiempo presente, observando lo que esta pasando a mi alrededor.

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El que se olvida todo pierde

He pasado por varias relaciones amorosas y a medida que fui creciendo aprendí de cada una de ellas para poder disfrutarlas al máximo y a la vez cuidarme lo que más pueda. Compartí con ustedes mis pensamientos sobre el que se enamora gana, porque creo que, al amor no hay que limitarlo y hay que sentir con todo el potencial del corazón. 

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Dar bendiciones en el día de cumpleaños

Hace mucho leí, y no recuerdo dónde, o no descarto que pueda haber sido que lo soñara, que el día de cumpleaños de uno se encuentra iluminado. Esto que quiere decir, que si uno se conecta con uno mismo puede canalizar con un mayor potencial.

En mi cumpleaños número 30 caminando por Sitges, España, me encontré con este cartel.
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Libros leidos durante 2019

Antes de comenzar el año queria tener varios libros preparados para no tener tiempos sin lectura ya que algunos los quiero pedir de afuera. Quiero tener mi bibliografía preparada de antemano, algo que nunca sucede, porque siempre llegan a mi en el momento indicado. Mientras estaba preparando esta lista, buscando lo que tenia marcado en mi wishlist de Bookdepository.com me puse a pensar en todo lo que habia leido durante este año y quise tratar de recordarlos. E aqui la lista de todos los libros que leí este año:

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Lo universal que es la risa

Nos sentamos en el longtail (bote de madera con un motor a diesel).
-No alcanzan los salvavidas uno para cada uno. – Dice madre.
Pienso en el poco tiempo que tuvo para hacer todo ese análisis y largo en carcagada. Ella larga en carcagada. Las otras 9 personas del bote largan en carcagadas. Minutos más tarde me da tiempo para pensar en lo universal que es la risa ya que ninguno habla el mismo idioma entre si. Italianos, británicos, argentinos, chinos y claro el señor que maneja el bote que es tailandés.

¿Cuánto nos valoramos?

Hace unas semanas tuve que hacer todos los trámites y pasos para sacar nuevamente la licencia de conducir. En el curso presencial obligatorio que uno tiene que tener, me tocó una señora super entusiasta de lo que estaba dando, nada más y nada menos que la ley de tránsito. Digo entusiasta porque realmente estaba decidida a que aprendieramos, a que tomaramos conciencia de lo que pasa en la calle, de lo poco que respetamos las normas y entender que si existen es porque somos muchas personas en vía pública y si todos las cumplimos se mantiene un orden y nadie sale herido. Las demás personas que circulan no se conocen entre sí, pero si conocen una norma en común y eso hace que funcionemos como sociedad.

Más allá de todo eso, algo que dijo durante esos días fue lo que me llamó la atención, y es el valor que le damos a nuestra vida. Cuando elejimos cruzar la calle por el medio, cuando elejimos el casco para andar en bici, cuando elejimos no usar el cinturon. ¿qué valor le estamos dando a nuestra vida?

El siguiente pensamiento que tengo es extrapolar este razonamiento a todos los aspectos de nuestra vida. Con cada decisión que tomamos hacernos la misma pregunta y evaluar a partir de allí si realmente quiero o no eso para incorporarlo o desecharlo.

Dando gracias que tenemos libre albeldrío no solo de nuestras acciones, si no también de nuestros pensamientos, lo podemos llevar al plano de cuánto me valoro, según lo que pienso. Si realmente piensos cosas lindas, positivas y maravillosas estoy valorando mi vida y le estoy dando una perspectiva del mundo que yo valoro.

¿Cuánto nos valoramos según las acciones que tomamos cada día, según los pensamientos que tenemos en cada segundo? Un lindo ejercicio de pensamiento para valorarnos como seres espirituales viviendo esta aventura humana.

La doble verificación de una cita

¿Por qué los argentinos tenemos la costumbre de tener que confirmar el mismo día una cita?

Me ha pasado un montón de veces, que las personas con las que tengo un compromiso, ya sea grupo de amigos, cita, amigo/a individual, o familiares, que a pesar de haber organizado días antes, ese mismo día, u horas antes necesitan esa confirmación de que todo sigue en pie. Asegurarse que eso que se habia arreglado sigue vigente.

En otro paises, esto no sucede, o por lo menos no me sucedió a mi. Cuando estuve en México, un grupo de amigos de un amigo me dijeron, te pasamos a buscar a tal hora y sin doble confirmación ni chequeo previo, a esa hora y el día indicado estaban ahí. Incluso, personas de Argentina que suelen viajar mucho me han comentado que esto solo les sucede acá, y ellos estan acostumbrados a hacer la verifiación porque se adaptan

Me hace pensar que es un tema de la palabra. Cuánto creemos en la palabra del otro. Cuánto creemos en la palabra de nosotros, al fin y al cabo es una proyección de nuestras acciones.

También me ha pasado de haber quedado con un amigo, y haberme olvidado o creer que no había confirmado, estando en falta yo. En vísperas de estos hechos he tratado siempre de tomar conciencia sobre estos compromisos que uno asume, porque es importante respetar la palabra.

Para mi la regla es simple: si dije (me comprometo verbalmente) que iba / asistía / nos veíamos, es así a menos que hablemos lo contrario por alguna razón. El doble optin, se encuentra activado en este caso.

A ustedes ¿es algo que les pasa?

Aprendiendo a vivir siendo

Todos los años arranco queriendo tener el mismo objetivo de escribir más posts, de contar más experiencias de lo que me sucede en Buenos Aires, de aprender a expresar más fluido a modo personal historias.

Este año me di cuenta de algo; tengo que dejar al ego de lado para que eso suceda para que eso fluya. Siempre me bloquea el hecho de pensar si es interesante lo que tengo para contar, me imagino a ciertas personas leyendo y poniendo cara fea imaginando lo que pensarían o peor aún haciendo un comentario hiriente. Me dí cuenta que todo eso es producto del ego. Él se proteje, creyendo que me proteje a mi de otros. Me dí cuenta que no me importa si interesa, no me importa lo que piensen, no me importa un comentario hiriente. Me di cuenta que lo que escriba si viene desde mi yo con amor, lo estoy haciendo porque me gusta, porque siento que tengo que hacerlo, y porque me hace bien escribir. Me hace bien sacar pensamientos, experiencias, aprendizajes y compartirlos. No busco ni fama ni fortuna escribiendo, acá. Solamente expresarme. Son vivencias como las de cualquier otro que esta aprendiendo a vivir siendo.

Me di cuenta que este año espero escribir un poco más en este espacio personal que me gusta bastante siendo.

¡Hola 2019!

Objetivo claro, medible y alcanzable

Mientras hacia lo que se ha convertido en mi entrenamiento de estas últimas semanas, me preguntaba porque lo hacia. Porque salia a correr por un tiempo determinado sin parar, que metivaba a seguir adelante y no frenar en ese momento y admirar lo linda que es Buenos Aires tranquilo y sin prisa. Sin darme cuenta reafirmé algo que ya sabía pero que creo que no había puesto en practica, al menos no de forma tan aparente para mi. Tenia un objetivo.

Me di cuenta que si uno tiene un objetivo claro, medible y posible, uno sigue hacia el mismo con todas las herramientas que tiene. Tiene que ser claro porque debemos entenderlo, el qué. Debe ser medible para poder entender su éxito o fracaso y ser objetivos  (no podemos andar con subjetividades que no dejan nada concreto). Debe ser posible, porque debemos poder alcanzarlo. Si no, de entrada, no lo haríamos. ¿Qué sucede si nuestro objetivo es tan grande que parece inalcanzable? Nos ponemos mini-objetivos en el medio. De hecho, esto de tener un objetivo es el paso para poder seguir construyendo un camino que nos lleven a algo más grande. Desde ahí se inició el pensamiento mientras corria.

Hace varios años que vengo anotandome en carreras de este estilo donde una marca auspicia, te dan la camiseta y corres cierta cantidad de km un día determinado. Mi primera carrera fue de 3km, después hice de 5km, con el tiempo le llegó la oportunidad a la de 10km y ahora estoy entrenando para la de 15km.

Me anoté con el simple objetivo de salir a hacer algo, salir a moverme. Si no tenia un objetivo que cumplir, no estaría saliendo a entrenar. No estaría disfrutando de los beneficios de tener una mente despejada después de un día de trabajo.

Me di cuenta, o reafirmé para mi, la importancia de tener objetivos, por más cortos que parezcan, pero son pasos que uno va dando. Pasos firmes que luego se convierten en el camino para algo más grande.