Una de las características que tenemos que desarrollar si queremos realmente hackear nuestra vida y sacarle el máximo potencial para lograr lo que queremos, es la experimentación constante. Intentar, aprender, documentar y seguir adelante con otra prueba. Sucede lo mismo en el marketing cuando optimizamos de forma constante alguna piesa digital siguiendo las métricas.

Desde que comencé este año con el foco puesto en lo que quiero lograr, las metas y mis constante capacitación, tuve que comenzar a experimentar con aspectos de mi persona que aun desconocía. Para poder exponenciar algo, en este caso nuestra vida, tenemos que conocer todos los aspectos, evaluarlos y decidir cual es el mejor.

Ya conocía el aspecto, de que cuando llegaba a casa después del trabajo, si es que llegaba directo, en la mayoría de los días no tenía ganas de ponerme a ejecutar lo que tenia planeado. Sabía que era por diversos motivos; porque estaba cansado, porque tenia hambre, porque aprovechaba para hablar por teléfono o simplemente porque ya había tenido suficiente en el día y no podía resolver más nada.

Acá en Brasil, amanece a las 6 de la mañana. A esa hora los pajaros cantan madre mia que dan calambre, reemplazando al gallo del campo que cocorea despertando a toda la granja. Gracias a esta linda alarma natural, es que comencé a despertar más temprano, comencé clases de funcional antes de ir al trabajo y los días restantes comencé a aprovecharlos para ejecutar. Después de un mes ejecutando y dándome cuenta de los resultados que voy teniendo, me di cuenta que este aspecto de mi vida nunca lo habia experimentado.

Hay un libro que se llama The 5AM Club donde el autor Robin Sharma explica un método para ser más productivos aprovechando la mañana para realizar tareas como leer, meditar, educarse y creería yo que ejecutar metas planeadas también ;). Tenía conocimiento del libro y de la metodología, pero nunca me hizo sentido cuando vivía en Buenos Aires y ahora me doy cuenta que nunca experimenté para conocerme um poco más en esta área.

Una de las grandes barreras que detecto a la hora de experimentar este tipo de situaciones, es el statu quo o lo que la mayoría de la sociedad o familia/amigos (personas que nos rodean) hace. Si estamos en una sociedad que tiene determinadas costumbres, posiblemente las realicemos sin detenernos a preguntar el porque. Este es un punto alucinante y es que todos somos distintos y seguramente lo que me sirve a mi, no le sirve a otro. Por eso es importante hacernos preguntas que nos lleven al autodescubrimiento, porque solo cada uno sabe lo que es mejor para uno. Dicho de otro modo, no permitir que los límites de costumbres que traemos de generaciones, cuando el mundo era distintos, nos hagan realizar acciones que no tienen sentido.

En mi caso, me di cuenta que soy más productivo por la mañana, lo que se llama una “morning person“. Nunca tuve dificultad para salir de la cama, y generalmente me despierto de muy buen humor y con mucha energía (si dormí al menos 7hs que es lo que sé que necesito, 8hs mucho mejor aún). Lo que me hace ser bastante expeditivo a esas horas.

Me pareció que era una buena idea compartir esto con ustedes, para que puedan experimentar en que momento del día son más productivos, arreglar los horarios de su día acorde a esta situación y así poder darle un vuelco a la situación de estar cansados cuando tenemos que ejecutar.