La aventura de golpear la puerta

En el libro Padre Rico, Padre Pobre de Robert Kiyosaki describe como consejo algo muy curioso, y es que de la ganancia al primero que debes pagar, es a vos mismo, aunque te quedes sin dinero para pagar otras cosas, estimulando de este modo al pensamiento creativo para buscar una solución que te permita pagar. Es curioso que tengamos que llegar a extremos de deuda para ponernos a pensar, para buscar módos nuevos que nos permitan tener ingresos, en las mismas 24hs que tienen todos los días.

Trato de sacar aprendizaje de todo, y hoy caminando recordé cuando en 2009 cursando, y sin trabajo, con todo el hambre de alguien que quiere hacer lo que le gusta, salí a ofrecer a inmobiliarias un sistema de gestión de propiedades para su sitio web, de forma que tenerlo actulizado fuera fácil, autónomo, y ahorrarían dinero de mantenimiento, además de hacerlo dinámico. Año en el que realmente muchos sitios de inmobiliarias aún no eran dinámicos, a pesar de haber pasado 8 años de la burbuja .com. Época en la que tenía 19 años, con una inseguridad elevada, y poseedor de cierta timidez que fui superando una vez golpeé la segunda puerta.

Mi gran error fue comenzar programando. Sentía que no podía ir con las manos vacías, y si me pedían ver ¿cómo era?, ¿qué hacía?, ¿si no entendía?, había que educar, pensaba. No recuerdo con exactitud las cifras, pero algunas ya tenian un sistema similar, otras no podían invertir y otras temian el cambio. De todas obtuve un no, mi estima de vendedor por el piso. El tiempo dedicado a programar solo me sirvió de aprendizaje para reforzar conocimientos en ello, creo que la práctica es todo, no me sirvió para nada más.

Hoy pensando en módos de obtener otro ingreso, recordé esto que hice, y admiro la valentía que tuve. Fue solo el pensamiento de una aventura, que para mi fue grande, lo suficiente como para poder decir que no me quede sentado.

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